No.5 Un ruidito en la oscuridad

Todo mundo lo sabe: asustar en Día de Muertos o en Halloween tiene poca gracia. Es de principiantes, de muertos sin imaginación. Pero asustar en Navidad es hazaña digna de espectros profesionales: los que provocan que la sangre se hiele en nuestras venas con apenas un ruidito en la oscuridad; los que arrastran una historia de crímenes horrendos; los que flotan sobre el aire con una cabeza –¡la propia!– entre las manos. Por eso, el invierno pertenece, sin duda, a los más terribles fantasmas. Sólo a ellos.

Ahora sí, prepárate. Corre por una cobija y hazte bolita al puro estilo ninja, mientras lees nuestro especial navideño de fantasmas.

Posdata. Por cierto, ya que estamos en eso, ¿has notado que el señor Claus tiene alguna que otra habilidad fantasmagórica (es invisible, atraviesa paredes, observa todo lo que haces y sin que lo veas). La verdad, Santa da un poco de miedo, ya que lo piensas bien. Y tú todavía le dejas galletitas.

Número 5: Un ruidito en la oscuridad

Ilustración de portada: Alan Preciado.

¿Por qué nadie parece haber visto nunca a Santaclós? ¿Dónde vive? ¿De verdad puede saber si te has portado bien toooodo el año? ¿Puede? ¿¡¡¡Puede!!!? [Descarga: 28 MB]