Las fotos secretas de Theo Jansen que no quieren que veas

La primera vez que supe de Theo Jansen fue hace cinco años, cuando preparaba información para un taller de ciencia que impartiría a niñas y niños, a quienes debía reclutar para unas misiones secretas.

Luego de entrenar a aquellos nuevos reclutas, decidí que saber más de Theo Jansen podría resultar útil, algún día, a la organización secreta a la que pertenezco (y de la que no puedo revelar más detalles para no ponerlos a ustedes en peligro). Como sea, esto fue poco más o menos lo que encontré.

Nombre: Theo Jansen.
Fecha de nacimiento: 1948. Día y mes desconocido (al parecer, a Theo no le gusta celebrar sus cumpleaños).
Lugar de nacimiento: Holanda (ciudad Scheveningen, cerca del mar).

Theo estudió Física en la Universidad de Delft, en su país, donde descubrió que la parte de la Física que más le gustaba era la Mecánica. De ahí que desde entonces se interesara en los engranes, tornillos, tuercas, resortes y todas aquellas cosas que sirven para crear robots y autómatas como, por ejemplo, las máquinas Rube Goldberg (memoriza ese nombre: te será útil en la vida).

Máquina Rube Goldberg. Ésta, en particular, está diseñada para limpiarte automáticamente cada vez que tomas la sopa.

El joven Theo Jansen, sin embargo, se aburrió pronto de la Física. ¿La razón? Le pedían que construyera las máquinas que sirven para fabricar los aburridos juguetes que Santa Claus regala a los niños más berrinchudos en diciembre. Y fue por eso que según mis informantes, Theo Jansen abandonó la Física para convertirse en artista.

En su nueva actividad, Theo comenzó a construir criaturas que imitaban el esqueleto de los animales. Pero fíjate bien: no solo parecían animales, sino que ¡se movían! como animales. Más aún: como Jansen tenía poco dinero, utilizó tubos de plástico (de los que usan las tuberías de las casas) para construir sus criaturas.

Y no solo eso. Además, les fabricó y programó un cerebro, para que sus bestias pudieran huir en caso de que algo amenazara con dañarlas (como por ejemplo una persona o el mar, que es el lugar donde más les gusta jugar a sus criaturas). ¿Y sabes con qué fabricó esos cerebros? ¡Con botellas de plástico de refrescos embotellados!

¿No me crees? Mira esto:

Theo Jansen en México

Hace unos días, el servicio secreto de Lengua de Gato me envió informes de que las bestias de Jansen llegarían a México. Para ser exactos, a la Alameda de la Ciudad de México… bueno, en realidad al Laboratorio Arte Alameda. Así que mi misión fue tomar el primer vuelo de avión disponible y verificar si, de pura casualidad, Jansen también estaría en el lugar.

Después de un viaje lleno de peligros y horripilantes olores a través del metro y el microbús (con un costo de $5.00 pesos), logré acercarme a la Alameda Central. Recorrí sus fuentes y aproveché para saludar a don Benito Juárez y sus leones, hasta que de pronto divisé mi objetivo: el número 7 de la calle Dr. Mora.

Obvio: traté de ingresar sin llamar la atención. Pero una astuta señora de lentes con un bolígrafo oculto en el chongo del pelo, me detuvo de sopetón:

-¡Hola, joven, ¿qué desea?

Me puse nervioso. Sudé frío. Por fortuna (aunque quién sabe por qué), un agradable olor a tacos de tamal (¡!) que entró de la calle inundó mi espíritu de valor y me repuso. Le respondí entonces, con mi voz de experimentado agente secreto:

-Uuuy, joven. La exposición de Theo Jansen se inaugura hasta el 13 de mayo (hoy es 4). Venga después. Va a durar un mes.

Me sentí decepcionado y con un hueco en el estómago. Utilicé mis lentes de 3D y mi visión de 360 grados en busca de los tacos de tamal (¡¡!!), pero no vi nada. Así que le pregunté a la señora si podía pasar, al menos, a ver las instalaciones del Laboratorio Arte Alameda. Me preguntó si traía tarjeta de estudiante, de maestro o de viejito. Como buen espía, iba de incógnito y contesté que no. Rápidamente, metí la mano en mi chamarra y saqué 30 pesotes para sobornar a la funcionaria. El truco funcionó, porque enseguida me entregó un boleto de entrada.

Una vez adentro, cuando sentí que ya nadie me observaba, audaz como un felino, ¡zas!, me desvíe del camino para husmear un poco. ¿Y qué creen que encontré? ¡Las asombrosas bestias de Theo Jansen!

Claro que muchas (pobrecitas) se encontraban todavía en cajas y envueltas en montones de plástico, porque se supone que la gente del laboratorio apenas estaba montando la exposición. Pero al menos aproveché para tomar algunas fotos de evidencia. Para que mi organización secreta no piense que nomás fui a buscar tacos de tamal (¡¡¡!!!).

He aquí las fotos de mi misión ul-tra-se-cre-ta:

Y más ultrasecretos…

Theo Jansen, asombrosas criaturas
estará expuesto del 13 de mayo al 13 de junio de 2017.

Lugar: Laboratorio ARTE Alameda.
Dr. Mora #7. Col. Centro. México D.F.
Metro/Metrobús Hidalgo
Facebook: https://es-la.facebook.com/artealameda/
Twitter: https://twitter.com/artealameda

Horarios: martes a domingo, de 9:00 a 17:00 horas.
Costo: $30 pesos
(estudiantes con credencial entran GRATIS, y los rucos con credencial del INAPAM, ¡también!).