Elogio de la mosca

La mosca es un insecto velludo, de ojos saltones y hábitos poco higiénicos. Por ejemplo, les gusta poner sus huevos (hasta ¡8 mil! durante su vida) en lugares cálidos como la caca o la comida echada a perder.

Y si antes no las alcanza una colérica chancla, muchas llegan a vivir unos 30 días (desde huevo hasta su etapa adulta).

Pero ¡ojo! Aunque hay razones para ponerles cara de guácala, también las hay para maravillarse de sus habilidades. O por lo menos, eso le ha parecido a algunos artistas y filósofos, como Luciano de Samosata, en el siglo II d. C., quien escribió un bellísimo Elogio de la mosca, donde destacó muchos de los encantos del peludo insecto .

Te presentamos 5 de los argumentos de Luciano de Samosata para admirar a las moscas.

1. Ingeniería musical y colorida de la mosca

Gracias al diseño de su cuerpo, al volar, la mosca no hace un escándalo como la abeja, el zumbido amenazante de la avispa o el aleteo intermitente del murciélago. Cuando vuela canta una música suave (en la opinión de don Luciano, claro). Además, también tiene un brillo tornasol comparable solo con el fulgor del pavorreal.

2. Habilidad de batalla

El mejor ataque es la defensa. Para defenderse de sus enemigos, lo mismo que el elefante, la mosca utiliza su poderosa trompa. Además, su mordedura es tan eficaz que penetra hasta la piel de un buey.

3. Alimentos exquisitos

La mosca saborea el manjar de los reyes. E igual que muuuuchos reyes, obtiene sus alimentos ¡sin trabajar!

“Tiene la mesa llena en todas partes, pues las cabras son ordeñadas para ella, las abejas no trabajan menos para las moscas que para el hombre, los cocineros condimentan para ella los alimentos, que prueba incluso antes que los propios reyes; se pasea por las mesas, participa de sus festines y comparte todos sus goces”.

4. Un pasado secreto

Según una leyenda, la mosca fue en otro tiempo una mujer hermosa llamada Mía, a quien le gustaba muchísimo la música y el canto. Y además, era rival de Selene (la Luna), porque ambas amaban a Endimión, héroe que liberó a su pueblo de un terrible opresor.

Un día que vio a Endimión dormido, a Mía se le ocurrió que sería bonito despertarlo con su canto. Pero fue al revés: despertó enojadísimo, pues tenía más ganas de dormir que de oír canciones. Así que Selene, en castigo, convirtió a Mía en el insecto que todos conocemos hoy día.

De ahí que la mosca pueda llegar a ser impertinente cuando nos ve dormir. Dice don Luciano que molesta sobre todo a los chicos guapos, en recuerdo de su querido Endimión.

5. ¿Mosca muerta?

Una vez muerta, la mosca puede volver a la vida tan solo si se le cubre con un poco de ceniza. Don Luciano veía aquí un don, pues creía que se trataba de la inmortalidad del alma. Hoy en día, sabemos que la mosca no “renace” de la muerte, tampoco es un caso de mosca zombi. Lo que ocurre es que son propensas a tener letargos debido a particularidades de su sistema respiratorio. Esto se llama estado homeostático, pero no lo sabía don Luciano, quien finaliza así su Elogio de la mosca:

“Y, aun cuando puedo añadir mucho más, pondré fin a mi discurso. No parezca, como dice el refrán, que hago un elefante de una mosca”.

-Texto e ilustraciones por Alonso Gordillo